Cloruro de magnesio, ¿nuevo panacea alimenticio para sanar enfermedades?

A pesar de ser el cuarto mineral con más presencia en nuestro organismo, existe una creciente oferta de éste como suplemento de salud, lo que ha llevado a su consumo desmedido y sin supervisión médica.

 Últimamente se habla mucho sobre las múltiples propiedades beneficiosas que posee el cloruro de magnesio, en la prevención y control de enfermedades como la osteoporosis, la diabetes tipo 2, el funcionamiento del sistema vascular o los niveles de colesterol, entre otras muchas. Sin embargo, los estudios e investigaciones que avalan estas afirmaciones, lejos de ser concluyentes, son escasas y muchas veces antiguas. Más bien, las investigaciones están encaminadas a descubrir la interacción del magnesio y no de sus derivados.

Para comenzar, es necesario saber que el cloruro de magnesio es un compuesto salino a base de cloro y magnesio que se puede extraer del mar y de salmoneras. Se utiliza básicamente como un complemento alimenticio, ya que según sus consumidores, provee del magnesio que hace falta en nuestro organismo para su buen funcionamiento. De lo anterior hay que mencionar que la mayor parte de este metal alcalino se encuentra almacenado en nuestros huesos (alrededor del 80%), y el resto se encarga del correcto funcionamiento de ciertos procesos en los músculos, y el sistema nervioso; además ayuda a nivelar el azúcar presente en nuestra sangre y a controlar la presión sanguínea.

Sin embargo, la constante publicidad que se puede encontrar en la televisión o internet ha llevado a muchas personas a autodiagnosticarse como faltas de magnesio, por lo que promueven un consumo diario de suplementos de este mineral.

Necesidad de magnesio en nuestro cuerpo

Como señalamos en párrafos anteriores, el magnesio es de suma importancia para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Ahora bien, la cantidad de este mineral que necesitamos en nuestro cuerpo variará en relación a nuestra edad y género. Tenemos así que en hombres, la porción diaria recomendada será de 400-420 mg/día, mientras que en mujeres será de 310 a 320 mg/día. En ambos casos hablamos de un grupo poblacional de +18 años. Las cantidades expuestas también varían en niños, adolescentes y en mujeres embarazadas.

En la práctica, las personas adquirimos las cantidades necesarias de este mineral a través de la ingesta directa de alimentos como las legumbres, hortalizas de hojas verdes, algunos productos lácteos, cereales, semillas, almendras, pistachos, maní, quinua, cilantro, hierbabuena, etc. No obstante, y a pesar de que tengamos una dieta equilibrada, algunas personas pueden presentar un índice bajo de magnesio, debido a que la capacidad de absorción de éste se ve frenada por motivos que subyacen a su propio organismo. En estos casos es recomendable que un médico especialista sea el que haga las sugerencias necesarias sobre la utilización de algún suplemento dietético y/o medicamento.

El grupo de personas que pueden presentar falta de magnesio en su organismo, pueden ser aquellas que tengan alguna enfermedad gastrointestinal (como la enfermedad de Crohn o los celíacos); personas con diabetes Tipo 2; gente mayor y personas con historial de alcoholismo.

Investigaciones sobre los beneficios

Las bibliografías existentes sobre estudios del cloruro de magnesio son pocas y muchas veces no pueden ser validados, ya que las muestras no han sido determinantes.  Por otro lado lo que sí podemos encontrar son estudios relacionados con la implantación de dosis farmacológicas controladas de magnesio en paciente con enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, migrañas, asma y en mujeres embarazadas que pueden presentar preeclampsia y eclampsia. Además, hay estudios que postulan que la ansiedad y la depresión pueden estar ligadas al poco consumo de magnesio.

En cuanto a los suplementos de este mineral, que se pueden presentar de diferentes formas, encontramos el gluconato de magnesio, cloruro de magnesio, y sales de citrato de magnesio, Además hay una serie de aminoácidos quelados como el aspartato de magnesio. Asimismo, el hidróxido de magnesio es un compuesto en varios antiácidos.

Consumo excesivo

Del otro lado de la moneda nos podemos encontrar con una presencia mayor a la recomendada de magnesio, debido a la incapacidad del cuerpo para realizar el filtrado renal necesario. Cuando se junta el magnesio de los alimentos y de los suplementos, muchas veces se exceden las cantidades recomendadas, y pueden presentarse diarreas, náuseas, trastornos en el ritmo cardíaco, debilidad muscular, dificultad para respirar, cólicos estomacales, llegando incluso a poder producirse un paro cardiaco. Asimismo se puede dar una hipermagnesemia que es un desequilibrio de magnesio en la sangre. Además este mineral está contraindicado para personas con problemas renales, gastrointestinales, alergias o aquellas que están utilizando antibióticos.

En resumen, no se puede decir que el consumo de cloruro de magnesio o cualquier otro suplemento de magnesio sea contraproducente para la salud, pero tampoco se le puede otorgar el crédito de ser una panacea. Lo importante es que las personas visiten al médico y sea éste el que recete, si es necesario o no, la inclusión de suministros de magnesio.

De nuestra parte te recomendamos los platos que preparamos en Yammi, ya que en estos podrás disfrutar de raciones de magnesio que saben exquisitas, tales como nuestro risotto de trigomote o nuestra Quiche lorraine de espinacas y tocino con ensalada de trigomote.

 

 

 

Por | 2019-02-05T15:33:20+00:00 5 febrero 2019|Categorías: Estilo de vida|Etiquetas: , , |Sin comentarios

About the autor:

Mi nombre es Marcela, soy periodista y desde hace más de 15 años que resido en España. Cuando llegué a vivir aquí me tuve que hacer a la idea de reaprender a cocinar ya que muchos de los ingredientes de la comida chilena no se vendían. Hoy por hoy, es posible encontrar muchos alimentos como el cilantro, el chuño de papa y mi adorado manjar, aunque algunos con nombres diferentes A través de los años he abierto mi visión gastronómica y he podido desarrollar una mezcla de sabores entre lo local y lo que se cocina en Chile. No soy experta en el tema, pero si me considero una aprendiz aplicada que quiere mezclar sabores y hacerlos suyos. De ahí que en mi casa la comida sea tan variada y que mis hijos no distingan lo que pertenece a España y lo que es de Chile. Para ellos todo es comida Chilenopañola. Pues bien, a través de las entradas en el blog quiero contarles un poquito más de lo que se consume por estos lados, no sólo en España sino en el resto de países circundantes, ya que la comida viaja y se mezcla de mejor forma, que incluso nosotros mismos.

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