Apostar por el Comercio local

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”, Eduardo Galeano

Durante las dos últimas décadas, se ha producido una revolución de la oferta de productos básicos en nuestro país. Las grandes superficies han dado paso al descalabro de miles de pequeños comerciantes, quienes han visto cómo sus negocios han tenido que cerrar o hacer pactos para seguir activos. Todo este proceso es fruto de la globalización y la implantación de nuevos tipos de economía de mercado, que están haciendo mella, no solo en el pequeño comercio, sino en un sistema que se retroalimenta y que es crucial para el desarrollo seguro de las poblaciones.

El área de la alimentación ha tenido que sufrir uno de los cambios más drásticos en este sentido, debido principalmente a que se han roto las cadenas establecidas entre los productores y los consumidores, dando paso a la venta al por mayor, la escasez de empleo o la sobre explotación de las tierras y las aguas.

Según señala el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, “el sistema alimentario globalizado no está proporcionando las dietas que las personas necesitan para llevar una vida sana”. Asimismo aseguró que “los productos y los alimentos baratos industrializados, resultan mucho más manejables para el comercio internacional”. En este sentido, la FAO puntualiza que los gobiernos deberían apostar por la diversificación alimentaria y facilitar el acceso de productos locales, mediante programas que vinculen la alimentación (escolar por ejemplo), con la producción local.

Comercio local

El comercio local es la apuesta por el consumo, de forma colaborativa, de los productos que se generan en una zona. Esta idea busca que todo aquello que se genere en una región, repercuta en la economía, en el medio ambiente, las relaciones sociales e incluso en la salud de su población.

Cuando hablamos de Comercio Local, abarcamos temas más amplios como el adecuado o inadecuado manejo de los recursos naturales, producto de la oferta y la demanda que se cree. Por ejemplo, el precio de los alimentos puede variar si los consumidores generan más o menos demanda, lo que finalmente derivará en la producción que se haga de estos, la cantidad que pueda ser vendida y por sobre todo, la pérdida y desperdicios que queden a partir de ese momento. Lo anterior no solo entrega resultados económicos, sino que también un impacto en el medio ambiente.

En el modelo de comercio local alimentario, urge la necesidad de políticas públicas para fortalecer y mejorar el funcionamiento del sistema de un país. Se trata de un grupo de proveedores que no pactan precios, y por ende no perjudica al consumidor. En Chile tenemos varios casos en los que, grandes empresas pactan precios (colusión) a costa de terceros para limitar la competencia. Un acto que es considerado fraude, penalizado con la cárcel y que perjudica de manera importante también al pequeño comercio.

El comercio local huye de estas prácticas y trabaja en pos de favorecer una economía más sociable, sostenible y justa. Además, los impuestos que se pagan van en directo beneficio de la región en la que se trabaja.

Circuitos Cortos de Comercialización

Cuando hablamos de comercio local, es inevitable referirnos a los Circuitos Cortos de Comercialización (CCC), que son un “movimientos de comida local y regional que impulsan una relación directa entre consumidores y productores…” (FAO 2016). Este tipo de relación contribuye al desarrollo de una producción sustentable y de un consumo responsable; además promueven el trato humano y el desarrollo local, generando un impacto en el medio ambiente muy bajo ya que, por lo general, no se tienen que cubrir largas distancias para traer el producto hasta los consumidores.

Durante la última década, los CCC han ido tomando notoriedad entre la población, quienes los eligen por ser alimentos frescos, locales, territorialmente identificados y ambientalmente sustentables. En el caso chileno, el Ministerio de Agricultura (MINAGRI), está impulsando nuevas formas de desarrollo, en especial en la Agricultura Familiar Campesina (AFC) lo que ayudará a “mejorar la sustentabilidad de la producción y la responsabilidad del consumo”.

La apuesta de Yammi

Desde el principio de nuestro trabajo, en Yammi apostamos por el trato directo con agricultores y pescadores de la zona, quienes son los artífices de todo el cambio que se está produciendo en la economía alimentaria. El Comercio Local forma parte de nuestro modelo de negocio y de nuestra identidad como empresa.

Asimismo tenemos un trato cercano y personalizado con cada uno de nuestros proveedores, que son gente de familia, de la zona y trabajadora, lo que hace que nuestro trabajo se desarrolle en un ambiente tranquilo, sin estrés y con conocimiento sobre los productos adquiridos, donde se apuesta por calidad y precios justos.

Tú también puedes apoyar el comercio local, asistiendo a ferias o mercados; pescaderías o caletas; o bien comprando nuestros platos que son el resultado de la unión de productos de personas, que se han esforzado para que lleguen a tu mesa. Te invitamos a probar nuestra albacora en salsa putanesca o el risotto de trigomote.

Buena semana!

 

 

Por | 2019-05-21T00:03:35+00:00 20 mayo 2019|Categorías: Estilo de vida|Etiquetas: , , |Sin comentarios

About the autor:

Mi nombre es Marcela, soy periodista y desde hace más de 15 años que resido en España. Cuando llegué a vivir aquí me tuve que hacer a la idea de reaprender a cocinar ya que muchos de los ingredientes de la comida chilena no se vendían. Hoy por hoy, es posible encontrar muchos alimentos como el cilantro, el chuño de papa y mi adorado manjar, aunque algunos con nombres diferentes A través de los años he abierto mi visión gastronómica y he podido desarrollar una mezcla de sabores entre lo local y lo que se cocina en Chile. No soy experta en el tema, pero si me considero una aprendiz aplicada que quiere mezclar sabores y hacerlos suyos. De ahí que en mi casa la comida sea tan variada y que mis hijos no distingan lo que pertenece a España y lo que es de Chile. Para ellos todo es comida Chilenopañola. Pues bien, a través de las entradas en el blog quiero contarles un poquito más de lo que se consume por estos lados, no sólo en España sino en el resto de países circundantes, ya que la comida viaja y se mezcla de mejor forma, que incluso nosotros mismos.

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