Realfooding

Conoces la tendencia “Realfooding” 

Se trata de un movimiento que defiende el derecho al consumo de comida saludable por sobre los ultraprocesados.

Desde hace un tiempo se está promoviendo en las redes sociales, una acción que busca rescatar el consumo de alimentos naturales o mínimamente alterados. Con el hashtag #realfooding, esta campaña ha venido a provocar un verdadero revuelo entre las personas que buscan cuidar de su alimentación, independiente de si son omnívoros, vegetariano o frugívoros, entre otros.

Esta tendencia comenzó hace algunos años en Estados Unidos como una dinámica que tenían algunas personas para perder peso. Sin embargo, con el paso de los años los grupos de dietistas y nutricionistas que apostaban por este tipo de alimentación fueron creciendo. Hoy en día el máximo expositor es el nutricionista español Carlos Ríos, quien junto a su equipo han podido desarrollar esta revolución denominada Realfooding. Pero, ¿de qué trata específicamente esta corriente?

¿Comida real?

Su lógica se basa en comer alimentos que sean lo menos procesados posible y que se conocen como “alimentos reales”. Dentro de estos grupos entran todos los víveres frescos y aquellos que tengan un mínimo de tratamiento por parte del hombre. Según se puede constatar, para que cualquier provisión (excluyendo frutas, verduras o carnes) pueda ser catalogada como tal, en su información sobre composición deben constar menos de 5 ingredientes añadidos, siendo la materia prima el elemento principal. Todos los que superan este número se consideran alimentos ultraprocesados y quedan fuera de la lista.

Ahora bien, este movimiento lucha por el derecho al conocimiento y la concienciación sobre la comida, dejando en evidencia a los ultraprocesados. Para ello, divide en tres los tipos de comida:

* Comida real: Son todos aquellos alimentos naturales o mínimamente procesados. En el caso de los últimos, éstos no deben haber perdido calidad o ver sus propiedades naturales minimizadas a raíz del trabajo industrial. Ejemplos son las verduras, frutas, hortalizas, la leche, cereales 100% integrales, etc.

* Buenos procesados: Se refiere a aquellos “alimentos reales” que llevan un procesamiento que es beneficioso o inocuo, en relación a sus propiedades saludables. Poseen menos de cinco ingredientes en su preparación, dentro de los que destacan el aceite de oliva, panes integrales, pescado enlatado, “comida real” envasada al vacío, entre otras.

* Los ultraprocesados: En este caso hablamos de preparaciones industriales que son derivadas de sustancias sintéticas u otros elementos, mediante técnicas de preparación que tiene efectos negativos para la salud. Por lo general tienen más de cinco ingrediente, entre los que se encuentran las harinas y aceites vegetales refinados, los azúcares añadidos, la sal y los aditivos. Un ejemplo claro de estos son las bebidas, jugos, carnes procesadas, pizzas industriales, etc.

El marketing de los alimentos

Toda esta corriente nace a partir de un enfoque comunicacional que busca contrarrestar el marketing que tienen los alimentos ultraprocesados. Una de las grandes quejas que tiene el sector salud, es que muchas veces se obvia lo perjudicial que puede ser un producto, disfrazando sus propiedades y esquivando sus consecuencias.

En campañas como éstas salen a relucir los diferentes tipos de consumidores, tanto de uno como de otro lado. Tenemos así cuatro tipo de compradores:

Activos: son aquellos que consumen a conciencia productos saludables

Proactivos: saben perfectamente lo que hay que comer, pero consumen alimentos sanos de manera puntual, debido a los hábitos adquiridos por años.

Neutros: son los que ni están motivados, ni tampoco lo desprecian (sobretodo los niños)

Reactivos: personas que están en contra de esta tendencia.

Con esta clasificación nos damos cuenta que el marketing en alimentación tiene segmentos de compradores activos y proactivos, mientras que en los compradores neutros o reactivos se busca más un marketing social, con el objetivo de convertirlos en alguno de los dos primeros. De ahí proviene la campaña de Realfooding.

Más manzanas y menos “cajita feliz”

Como observamos en párrafos anteriores, tanto si nos centramos de un lado como del otro, las campañas de comida (saludable o no), se centran en ciertos grupo de personas. No obstante, tal como refiere Ríos, los alimentos ultraprocesados “tienen mucha más publicidad que los alimentos reales”. Un ejemplo claro de ello es que hace aproximadamente tres años se prohibió en Chile la comercialización del kinder sorpresa y se tuvo que cambiar la cajita feliz de McDonalds. Para Tito Pizarro, jefe del Departamento de Políticas Públicas del Minsal “El Kinder sorpresa tiene un gancho y por lo tanto no podría ser vendido en nuestro país. La cajita de McDonald’s tiene alta cantidad de nutrientes críticos y no puede ser entregado con un gancho comercial. Como está la Cajita hoy, no es feliz”

Estos dos productos son solo un ejemplo de un problema real que afecta al país. Según datos del Minsal, más del 30% de los niños y niñas, entre cero y siete años sufre de obesidad. La problemática pasa no solo en que adquieren malos hábitos, sino que también se les bombardea con publicidad engañosa.

7 razones

Finalmente, el realfooding reclama siete atenuantes sobre la comida ultraprocesada:

* La población muere por culpa de lo que come

* Para estar saludable: come comida real

* La comida real no se enfoca en calorías o nutrientes, sino en alimentos

* La comida real se cocina

* Más mercado y menos supermercado

* La comida real no tiene conflicto de intereses

* Los productos ultraprocesados son malos para la salud

Cómo trabaja Yammi

En Yammi todos nuestros productos pertenecen a los denominados “alimentos reales”. Para cocinarlos utilizamos técnicas de cocción que mantiene las propiedades. Por ejemplo, trabajamos con el cocinado a baja temperatura que consiste en emplear fuentes de calor de baja intensidad en los alimentos, con el objeto de cocinarlos durante periodos más prolongados. Los resultados culinarios se traducen en alimentos con sabores más contrastados y texturas suaves, en comparación a los métodos tradicionales, que emplean mayor temperatura y menos tiempo.

Nuestro compromiso es de una comida saludable, con alimentos reales, sin aditivos. Te invitamos a probar esta semana nuestro ñoquis de beterraga con pesto de rúcula o la lasagna del huerto. Realfooding en tu mesa!

Buena semana!

 

 

 

 

 

Por | 2019-04-23T11:31:38+00:00 23 abril 2019|Categorías: Estilo de vida|Etiquetas: , , |Sin comentarios

About the autor:

Mi nombre es Marcela, soy periodista y desde hace más de 15 años que resido en España. Cuando llegué a vivir aquí me tuve que hacer a la idea de reaprender a cocinar ya que muchos de los ingredientes de la comida chilena no se vendían. Hoy por hoy, es posible encontrar muchos alimentos como el cilantro, el chuño de papa y mi adorado manjar, aunque algunos con nombres diferentes A través de los años he abierto mi visión gastronómica y he podido desarrollar una mezcla de sabores entre lo local y lo que se cocina en Chile. No soy experta en el tema, pero si me considero una aprendiz aplicada que quiere mezclar sabores y hacerlos suyos. De ahí que en mi casa la comida sea tan variada y que mis hijos no distingan lo que pertenece a España y lo que es de Chile. Para ellos todo es comida Chilenopañola. Pues bien, a través de las entradas en el blog quiero contarles un poquito más de lo que se consume por estos lados, no sólo en España sino en el resto de países circundantes, ya que la comida viaja y se mezcla de mejor forma, que incluso nosotros mismos.

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