El agua, un bien preciado que desestimamos

Este 22 de marzo se celebra el día mundial del agua y se hace un llamado a que las personas utilicen este elemento de una forma más responsable para que generaciones futuras lo puedan disfrutar.

En la actualidad, en el mundo existen más de 2100 millones de personas que carecen de agua potable en su hogar, escuela o empresa. Esto significa que 3 de cada 10 personas no poseen este elemento a su alcance, lo que se junta al hecho de que 6 de cada 10, es decir 4500 millones, carecen de saneamiento seguro del agua que obtienen. Es por este motivo que en el año 1992 la Organización de las Naciones Unidas decretó el día mundial del agua para, según explican, “llamar la atención sobre la importancia del agua y la defensa de la gestión sostenible de los recursos de agua dulce”.

El agua es una necesidad básica de los seres humanos y un elemento fundamental para el desarrollo sostenible, ya que ayuda a reducir la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. En el año 2010 se reconoció que el agua potable y el saneamiento de ésta es un derecho esencial para el pleno disfrute de la vida. Sin embargo la realidad nos dice que el 80% de la población mundial bebe de fuentes no seguras, lo que trae consecuencias nefastas para la salud de quienes la consumen.

Agua, alimentación y energía

El agua no sólo nos sirve como medio para mantenernos sanos, además es de suma importancia en otras áreas que nos afectan directamente, como por ejemplo el regadío de los campos o la creación de fuentes de energía. Se conoce que la agricultura es el mayor consumidor de agua dulce (representa el 70% del consumo de agua global), y que más de la mitad de la energía utilizada se gasta en la producción y suministro de alimentos.

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), para sembrar 1 kilo de arroz se necesitan de 300 a 500 litros de agua; 1 kilo de soya equivale a 200 litros; 1 kg de trigo significan 900 litros y 1 kg de papas son 500 litros de agua.

Ante el aumento de la demanda de alimentos se necesitan medidas eficientes para ahorrar energía y agua, y así asegurar la disponibilidad del elemento, para mantener, además, la producción agrícola y evitar la volatilidad de los precios. Según estimaciones, en el año 2050 la producción de alimentos tendrá que aumentar un 50% para dar de comer a 9 mil millones de personas. En la actualidad, casi 800 millones de padecen hambre.

El problema del agua en Chile

Más allá de todas las informaciones que se manejen a nivel mundial, en Chile tenemos dos problemas relacionados con el suministro del agua potable. Primero, nos encontramos frente a una alarmante sequía que está afectando a nuestro país desde hace algunos años. Los datos que se tienen afirman que existe un déficit de agua equivalente a 82.6mᶟ/s, y que para el 2025 aumentará a 149mᶟ/s. Según los expertos en el tema, esto equivale a decir que un 76% de la superficie nacional está afectada por la sequía. Si bien es cierto, la zona norte es la que más sufre, existe un hecho desestabilizador en el sur, específicamente en la isla de Chiloé, donde los veranos son cada vez más secos, y donde no existe una forma de acumular el agua que cae en invierno y otoño, para distribuirla el resto del año de forma eficiente.

La segunda gran problemática es el código de aguas, en el cual se hace referencia a que este bien común está regulado para su uso y gestión de forma privada. El año pasado se presentó un documental llamado “Secos” en el cual se abordaba la crisis por la privatización del agua y en el mismo se llamaba a las persona a posicionarse en pos de la recuperación del recurso hídrico, como un bien nacional.

Según podemos observar, la importancia del agua es vital para la subsistencia de las personas y gestionar su consumo entre los habitantes es un derecho de todos.

En Yammi nos preocupamos por el medio ambiente, por lo que nuestros productos provienen de agricultores de cercanías, quienes utilizan su agua de forma eficiente y racionada. Tu también puedes hacer lo tuyo e intentar ahorrar agua en tu domicilio, trabajo o escuela, cerrando grifos, acortando los tiempo de las duchas o bien reutilizando el agua en otras prácticas.

Mientras tanto, sigue disfrutando de nuestra entrega semanal de platos únicos y deliciosos como los Ñoquis de betarraga con pesto de rúcula o los Fagottinis rellenos de jaiba y parmesano, platos en los que utilizamos este bien preciado para su preparación.

Por | 2019-03-19T13:07:10+00:00 19 marzo 2019|Categorías: Estilo de vida|Etiquetas: , , |Sin comentarios

About the autor:

Mi nombre es Marcela, soy periodista y desde hace más de 15 años que resido en España. Cuando llegué a vivir aquí me tuve que hacer a la idea de reaprender a cocinar ya que muchos de los ingredientes de la comida chilena no se vendían. Hoy por hoy, es posible encontrar muchos alimentos como el cilantro, el chuño de papa y mi adorado manjar, aunque algunos con nombres diferentes A través de los años he abierto mi visión gastronómica y he podido desarrollar una mezcla de sabores entre lo local y lo que se cocina en Chile. No soy experta en el tema, pero si me considero una aprendiz aplicada que quiere mezclar sabores y hacerlos suyos. De ahí que en mi casa la comida sea tan variada y que mis hijos no distingan lo que pertenece a España y lo que es de Chile. Para ellos todo es comida Chilenopañola. Pues bien, a través de las entradas en el blog quiero contarles un poquito más de lo que se consume por estos lados, no sólo en España sino en el resto de países circundantes, ya que la comida viaja y se mezcla de mejor forma, que incluso nosotros mismos.

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