La hora del planeta

Doce años después de su puesta en marcha, este movimiento reivindicativo plantea nuevos retos a realizar durante el resto del tiempo en que no se apagan las luces

El pasado sábado 30 de marzo se celebró un nuevo apagón global voluntario, una campaña que busca crear conciencia sobre la difícil situación en la que se encuentra nuestro planeta debido al cambio climático y que está afectando la biodiversidad y los recursos naturales.

Impulsada por la Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF, esta acción comenzó en el año 2007 en Sydney, Australia. Durante una hora se apagaron todas las luces de la ciudad, en un acto reivindicativo que hacía un llamado a tomar conciencia, de forma individual, sobre lo que estaba pasando con el planeta. A día de hoy este movimiento se ha trasladado a más de 180 países y más de 7000 ciudades, en las cuales se oscurecen monumentos, calles, edificios e incluso hogares.

La Hora del planeta o Earth Hour se celebra el último sábado de marzo de cada año y va acompañado por el logo “60+”, lo que significa que este acto se realiza durante una hora (60) y cada día (+).

Qué se busca

Este apagón global busca crear conciencia entre las personas sobre lo que significa el cambio climático, la mayor amenaza contra la naturaleza. Nos estamos refiriendo al aumento de las temperaturas por el efecto invernadero que está provocando la subida en el nivel del mar, inundaciones y sequias, extinción de algunas especies, destrucción del ecosistema, entre otras muchas.

En el 2015 se celebró el Acuerdo de París en el que se buscaba la reducción de las emisiones de estos gases. En aquella oportunidad los países firmantes fijaron en 1.5º el nivel máximo en que podía aumentar la temperatura en el planeta, para evitar consecuencias catastróficas. No obstante, en el 2016 la NASA y la NOAA (Agencia Nacional Atmosférica y Oceánica) registraron un aumento de las temperaturas en 1,1 grados, la mayor que se conoce en la historia de la humanidad.

Posteriormente, en el 2017 el presidente de los estados Unidos, Donald Trump, anunció que el país abandonaba el acuerdo y lo tildó de “cuento chino”. Esto puso en alerta al resto de países, ya que la potencia norteamericana es el segundo país que genera más gases de efecto invernadero, por detrás de China.

Un grano de arena

En Chile, uno de los países más vulnerables al cambio climático, la Hora el Planeta se comenzó a celebrar en 2009, por lo que ya son 10 años que llevan los ciudadanos del país, haciendo un llamamiento para evitar males mayores. Bajo el lema “generación del cambio”, este año la WWF hizo una reflexión de que nos encontramos con el primer grupo de personas que son consientes de lo que pasa y quiere hacer algo al respecto.

En Yammi también nos adherimos a esta cruzada por lo que nuestras emisiones de CO2 son un 75% más baja que las demás empresas de delivery, ya que concentramos todos los pedidos en dos días. Además trabajamos con productores locales, minimizando el impacto ambiental de los traslados; reciclamos las cajas de entrega de los productos y los tuppers pueden ser reutilizados en las casas.

Finalmente hemos creado nuestro propio huerto urbano, con lo que generamos acciones que nos permitan absorber el carbono que producimos y dejarlo en estado neutral. Además tenemos en perspectivas trabajar con la materia orgánica sobrante de la creación de nuestros platos, para que se transformen en composte.

Tú también puedes participar en esta tarea con actos tan sencillos como aprovechar la luz natural, cambiar ampolletas por las de bajo consumo, apagar los aparatos eléctricos “stand-by” , consumir productos locales, no botar el aceite en el lavaplatos, compartir el auto, preferir el transporte público, no utilizar plásticos de un solo uso, entre otras muchas acciones.

La tarea de mantener el planeta a salvo es de todos y cada uno de nosotros.

 

 

 

 

 

Por | 2019-04-02T09:33:39+00:00 2 abril 2019|Categorías: Estilo de vida|Etiquetas: , , |Sin comentarios

About the autor:

Mi nombre es Marcela, soy periodista y desde hace más de 15 años que resido en España. Cuando llegué a vivir aquí me tuve que hacer a la idea de reaprender a cocinar ya que muchos de los ingredientes de la comida chilena no se vendían. Hoy por hoy, es posible encontrar muchos alimentos como el cilantro, el chuño de papa y mi adorado manjar, aunque algunos con nombres diferentes A través de los años he abierto mi visión gastronómica y he podido desarrollar una mezcla de sabores entre lo local y lo que se cocina en Chile. No soy experta en el tema, pero si me considero una aprendiz aplicada que quiere mezclar sabores y hacerlos suyos. De ahí que en mi casa la comida sea tan variada y que mis hijos no distingan lo que pertenece a España y lo que es de Chile. Para ellos todo es comida Chilenopañola. Pues bien, a través de las entradas en el blog quiero contarles un poquito más de lo que se consume por estos lados, no sólo en España sino en el resto de países circundantes, ya que la comida viaja y se mezcla de mejor forma, que incluso nosotros mismos.

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