“Yammi es la vaca naranja del Food Delivery”

Jorge Lobos, un emprendedor con sabores gourmet

Sus ganas de reinventarse han llevado a este ingeniero civil bioquímico a plantearse nuevas formas profesionales de trabajo, en las que la creatividad y la autonomía fueran un punto esencial. En este periplo llegó a ser profesor en la Universidad y luego trabajar en una fundación gubernamental, lugares en lo que se dio cuenta de que el camino apuntaba hacia otro lado. Por eso comenzó su idea de hacer algo propio, primero con un emprendimiento en vermicomposteras para departamentos, o creaciones locas como una chaqueta rellena de corcho reciclado (que aún conserva). Finalmente todo se encausó en desarrollar una idea basada en la alimentación, idea que hoy conocemos como Yammi.

Si echas una mirada hacia atrás, nos puedes contar, ¿Qué es lo que te llevo a emprender tu propio negocio?

Principalmente las ganas de construir algo propio, que tu esfuerzo y dedicación crearan un grado mayor de valor para ti. Y lo otro importante, las ganas de crear sin limites, de no tener a alguien que de algún modo te coartara, de ser mi propio jefe. Esas ganas nacieron después de mi paso por Fundación Chile (una de las principales instituciones de innovación en Chile). Había estado 3 años ahí, dirigiendo proyectos y estando a cargo de equipos de trabajo, un trabajo súper intenso. Me había demostrado que era súper “aperrado” en la pega y ahora quería poner esa fuerza en desarrollar algo que fuera mi propio sueño y no el de otros.

¿Es muy difícil ser emprendedor?

Es como tener hijos. Probablemente tener un hijo es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida,pero al mismo tiempo es súper intenso y demanda lo mejor de ti. Es similar a ser emprendedor, es extremadamente apasionante, me encanta, pero demanda cada día lo mejor de mí y me pone a examen constantemente. Es una prueba de tenacidad y fortaleza mental, sobretodo cuando estás iniciando un negocio en el que éxito no está asegurado. Es algo que buscas, pero que no tienes certeza de que lo lograrás. Sigues adelante, simplemente porque crees en ti. Para mi ha sido fundamental el apoyo de Ale, mi esposa, que me ha sostenido en los momentos mas difíciles.

 

Entonces, lo siguiente es desarrollar ideas, un “brainstorm” ¿cómo nace Yammi?

Yammi, conceptualmente, nace a finales de junio de 2017. Llevaba unos meses en los que estaba desarrollando cosas en mi cabeza para iniciar algo. Había encontrado un par de ideas, pero ninguna me apasionaba, ya que sabía que era importante tener un proyecto que se vinculara con mis pasiones. De repente se me ocurrió hacer un negocio de cocina; pensé en un modelo de producción descentralizado con varios chefs. Estaba feliz porque la cocina era una pasión en mi vida. Esa noche lo converse con Ale y a ella le pareció genial. Le di vueltas durante una semana completa y luego de eso decidimos que me lanzaría a desarrollar la idea. Recuerdo que le dije a mi esposa que en 6 meses podríamos tener nuestro primer producto. Así fue, 6 meses después, en enero 2018, estábamos ofreciendo nuestros primeros productos en la web de Yammi. En esos 6 meses Yammi tomó la forma que tiene hoy en día.

¿Qué fue lo que te intereso de la comida gourmet?

Años atrás, después de comenzar a hacer yoga, mi alimentación fue mutando, naturalmente, hacia una dieta más vegetariana. Me parecía genial, pero había cerrado mi mundo a las ensaladas frescas. Creía que eso era todo en comida sana. Luego de eso tuve la oportunidad de hacerme amigo de una profesora de yoga que me abrió los ojos y me mostró cómo se podía comer muy rico y sano, más allá de las ensaladas. A ese concepto se sumaron mis experiencias vivenciales en Francia y Tailandia, donde tuve la oportunidad de conocer y disfrutar, probablemente, de las cocinas más deliciosas del mundo. A partir de esto, nació una manera de sentir la comida que está en la esencia de la carta que proponemos en Yammi.

Indagando un poco más en la empresa, nos puedes contar ¿en qué consiste tu método de trabajo?

Si te refieres a la parte técnica, nosotros implementamos una técnica de cocina que se conoce como Cook and Chill. Esa técnica permite preservar la calidad de los platos durante mas días de lo normal, sin adición de compuestos químicos u otro tipo de preservantes. La técnica consiste en, inmediatamente después de cocinar un plato, enfriarlo muy rápido (eso se hace en una maquina especial) para que llegue rápidamente a una temperatura de 3º C. Luego de eso lo envasamos al vacío controlado, para proteger el proceso previo y evitar cualquier tipo de contaminación en el delivery. Esa técnica en conjunto, asegura una calidad de un 100% del plato durante toda la semana en que nuestros clientes la pueden disfrutar.

Otros pilares de nuestro método, más allá de la parte técnica son: el Local Trade o comercio local con pequeños proveedores y el modelo de delivery, en una sola entrega que es ambientalmente más sustentable.

Pero habrá cosas que costarán más, ¿no? ¿Cuál es el mayor reto al que se enfrentan?

El mayor reto al que nos enfrentaremos pronto será que nuestra empresa llegue a muchos más clientes, sin perder una pizca de la calidad en nuestros platos. Queremos que el concepto de cocina plato a plato (como se hace en los mejores restaurantes), se mantenga en el core de la empresa. Ese reto es probablemente el mayor desafío que tendremos y estamos súper excitados de poder hacerlo bien (exclama con energía)

¿Crees que existe la capacidad de innovación en esta área?

Creo que si. Si piensas en la innovación como el hacer algo de una forma en que no se ha hecho o de una mejor forma de cómo se ha hecho hasta ahora, por supuesto que existe. Creo que el punto es que, en general, no nos atrevemos mucho a innovar; nos gusta apostar por las cartas seguras, las que ya están probadas. En el caso de Yammi es todo lo contrario, nos encanta ser diferentes, nos encanta hacer cosas nuevas, y eso no es solo parte de nuestro modelo de negocios, sino que también de lo que nos mueve como personas a los que trabajamos en Yammi.

Si miras nuestra carta verás que ella es 100% flexible, la cambiamos cada semana. Además un 30% de los platos son completa autoría de Yammi; no encontrarás las recetas en internet. Eso es una muestra de nuestra pasión por innovar en el rubro.

Tomando el modelo delivery que está creciendo en la zona, ¿cómo piensas qué se diferencia Yammi del resto?

Yo diría que Yammi es la vaca naranja del Food Delivery… ¿has visto una vaca naranja? (ríe). Somos completamente diferentes y estamos orgullos de serlo. Nuestra propuesta gastronómica es diferente; nuestro modelo productivo es diferente; nuestro modelo de delivery es diferente y nuestra cultura como empresa no es típica. La verdad, nos encanta ser distintos y no tenemos interés de imitar a nadie.

Volviendo a la idea inicial sobre emprendimiento, ¿Qué es lo mejor y peor de ser tu propio jefe?

Lo mejor es la libertad creativa y la autonomía laboral de la cual gozo. No tengo nadie que esté supervisando o limitando de algún modo lo que hago. Puedo hacer todo lo que me atreva y tenga sentido para que la empresa pueda llegar donde esperamos que llegue. Lo peor, pues, no sé si hay algo que puede decir que es peor, más bien difícil, es tener que ser siempre el motor central, el que tiene que gastar más energía, porque a veces también puedes tener momentos de bajón o de poca energía y tienes que seguir impulsando el proyecto hacia adelante.

Pero todo esto funciona a base de un grupo de personas que no vemos, ¿Cómo es el equipo humano que forma Yammi?

Para partir respondiendo tu pregunta, tomaré una frase del famoso arquitecto barcelonés, Antoni Gaudí, que leí el otro día, ¨Para hacer las cosas bien es necesario: primero el amor, segundo la técnica¨. Ese es el valor primordial que buscamos en cada persona que integra el equipo. Puedo decirte con toda convicción que estamos formando un gran equipo que hasta ahora está compuesto por 6 profesionales: Israel, nuestro chef; Paula y Sebastián, ayudantes de cocina; Marcela, una gran periodista científica, Ale, nuestra fotógrafa y yo, como gerente del equipo. Todos ellos además de amar lo que hacen, son muy talentosos, y eso, para mí, se está transformando en una gran fortaleza para nuestra empresa.

Mirando un poco la web y las notas que publican, se ve una tendencia importante en transmitir valores ecológicos, ¿Cuál es el compromiso de Yammi con el Medio Ambiente?

El compromiso de Yammi está integrado en toda nuestra cadena de valor, en prácticamente todo lo que hacemos. Desde la compra de materias primas de proximidad en nuestra operación, pasando por la menor generación de residuos de nuestro modelo productivo (tenemos mermas menores a un 3%), hasta la menor generación de huella de carbono de nuestro modelo de delivery (que se basa en una entrega por cliente por semana, eso te permite reducir en un 75% la huella de carbono en promedio por cliente). Nuestro próximo desafío al respecto, es usar tuppers biodegradables y creo que esa meta la alcanzaremos este año. Mi sueño es llegar en un plazo de dos años a ser neutral en huella de carbono e intentaremos también serlo en huella hídrica.

Ya llevan un año y poco más en funcionamiento, en miras a lo que vendrá, ¿Qué objetivos te planteas para este 2019?

Nuestro gran objetivo es consolidarnos como un referente del delivery de comida gourmet en la región y también haber iniciado nuestra operación en la región metropolitana. En términos cuantitativos, la meta es llegar a tener al menos 60, ojala 100, clientes por semana que hagan sus pedidos de 4 platos con nosotros. Ese objetivo tiene que estar enmarcado por un crecimiento sustentable de nuestra empresa, en cuanto a capacidad productiva, integrantes del equipo y lo más importante, como te había dicho, la calidad de nuestros platos.

¡Ah!… y aprovecho de contarte que otro gran objetivo es jugárnosla a fondo en el concurso de emprendedores de la ASECH (Asociación de Emprendedores de Chile). Nos informaron que fuimos seleccionados entre los 100 finalistas que tendrán, incluso, la oportunidad de mostrar su emprendimiento en TVN. ¡En Yammi vamos con todo este 2019! ¡Estamos felices!

 

 

 

 

 

 

Por | 2019-04-29T12:21:04+00:00 9 abril 2019|Categorías: Estilo de vida|Etiquetas: , , |Sin comentarios

About the autor:

Mi nombre es Marcela, soy periodista y desde hace más de 15 años que resido en España. Cuando llegué a vivir aquí me tuve que hacer a la idea de reaprender a cocinar ya que muchos de los ingredientes de la comida chilena no se vendían. Hoy por hoy, es posible encontrar muchos alimentos como el cilantro, el chuño de papa y mi adorado manjar, aunque algunos con nombres diferentes A través de los años he abierto mi visión gastronómica y he podido desarrollar una mezcla de sabores entre lo local y lo que se cocina en Chile. No soy experta en el tema, pero si me considero una aprendiz aplicada que quiere mezclar sabores y hacerlos suyos. De ahí que en mi casa la comida sea tan variada y que mis hijos no distingan lo que pertenece a España y lo que es de Chile. Para ellos todo es comida Chilenopañola. Pues bien, a través de las entradas en el blog quiero contarles un poquito más de lo que se consume por estos lados, no sólo en España sino en el resto de países circundantes, ya que la comida viaja y se mezcla de mejor forma, que incluso nosotros mismos.

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